Oscar José Fernández

osfernandezve@hotmail.com

Instituto de Estudios de la complejidad: una propuesta para refundar la república desde el quehacer investigativo en Venezuela

marzo de 2005 

 “La imaginación es más importante que el conocimiento”     

Albert Einstein

CONSIDERANDO QUE:

La proliferación actual de las disciplinas académicas y no-académicas conducen a un crecimiento exponencial del saber que hace imposible toda mirada global del ser humano.

— Sólo una inteligencia que dé cuenta de la dimensión planetaria de los conflictos actuales podrá hacer frente a la complejidad de nuestro mundo y al desafío contemporáneo de la autodestrucción material y espiritual de nuestra especie.

— La vida está seriamente amenazada por una tecnociencia triunfante, que sólo obedece a la lógica horrorosa de la eficacia por la eficacia.

— La ruptura contemporánea entre un saber cada vez más acumulativo y un ser interior cada vez más empobrecido conduce a un ascenso de un nuevo oscurantismo, cuyas consecuencias en el plano individual y social son incalculables.

— El crecimiento de los saberes, sin precedente en la historia, aumenta la desigualdad entre aquellos que los poseen y los que carecen de ellos, engendrando así desigualdades crecientes en el seno de los pueblos y entre las naciones de nuestro planeta.

— Al mismo tiempo que todos los desafíos enunciados tienen su contraparte de esperanza y que el crecimiento extraordinario de los saberes puede conducir, a largo plazo, a una mutación comparable al pasaje de los homínidos a la especie humana.

Las nuevas tendencias pedagógicas exigen una redefinición de los esquemas de vida.

  • Nuestra actual dinámica socio-política reclama la aplicación y aceptación de nuevos paradigmas.

  • La metodología de aprender investigando-conocer transformando, parece ser hasta la fecha la propuesta mas aceptada por el colectivo.

  • El ejercicio investigativo exige una redefinición acorde a las nuevas realidades de la sociedad.

Las instituciones investigativas y/o educativas dedicadas hasta  la fecha y capitalizadotas por consecuencia de la práctica investigativas, parecen divorciadas de las realidad de esta nueva república que estamos construyendo.

 

No es suficiente un discurso complaciente, orientado tan sólo al mantenimiento de un puesto y no a la transformación del pensamiento.

 

 

SE PROPONE:

Replantear  el que hacer investigativo desde una óptica transdisciplinaria, pluriparadigmática, holística y por supuesto revolucionaria.

 

 

Este replanteamiento no puede darse en un primer momento desde las universidades, pues han sido estas precisamente los espacios castradores  del conocimiento integrativo. En consecuencia  Sería conveniente en un primer momento crear un nuevo espacio para la creación de este instituto. El cual fungiría como motor y punta de lanza del nuevo pensamiento, que ya se está gestando pero que aún se siente muy disperso.

 

Sería además uno de los centros de discusión y creación de nuevos saberes, vinculados éstos a una nueva visión de país; No más IVIC y/o IDEA; los cuales fueron creados para rendirle culto al capitalismo; es necesario transformar al IVIC y al IDEA, pero no desde su mismo nicho, no desde sus mismas ideas, no se trata de un maquillaje sino de una verdadera transformación.

 

 

No se trata tampoco de cambiar la investigación individual en una investigación colectiva; Se trata de crear los elementos necesarios para aprender a cooperar, entender que sí, solos podemos hacer  cosas interesantes y por supuesto que podremos seguir haciéndolas, pero que además el trabajo colectivo y creativo entre disciplinas aparentemente dispares genera nuevos códigos, nuevas estrategias, nuevas visiones y en definitiva nuevos mundos.

 

Es la interdisciplina y las transdisciplina, la visión que está  marcando al mundo y en Venezuela los Doctores Disciplinarios no lo ven.

 

¿Quiénes serían los llamados a esta cena?

 

En principio todas aquellas personas que siendo formados en la academia, sienten  que el saber del otro también les hace falta. Los llamados a esta cena deben ser personas humildes, siempre dispuestos a aprender. Pero no se trata del discurso de la humildad, se trata por el contrario del ejercicio de la misma.

 

¿Dónde se encuentran?

 

En todas y en ninguna parte; en todas porque toda aquella persona crítica puede o está invitada a participar; y en ninguna, porque nadie va a llevar con la fórmula mágica. Quién escribe posee una idea de cómo se puede dar esto, pero es solo eso una idea, que no tendrá vida si esta no se discute, se trabaja y se aprueba colectivamente.

 

El investigador en este centro no estaría orientado exclusivamente a la elaboración de Papers y a la asistencia a congresos nacionales e internacionales; sino que además será responsabilidad de este nuevo investigador participar en la elaboración de materiales didácticos, asesoría de proyectos, y creación de espacios para la discusión y la formación en investigación desde una perspectiva no excluyente, solidaria y comunitaria.

 

¿Dónde quedará entonces la investigación básica?

 

Esta investigación no será relegada; pero el investigador básico deberá como todos los demás participar de forma cooperativa en otros proyectos y tratar de ofrecer aplicaciones de sus ideas en los mismos. Y si éstas apenas están en construcción éste deberá  participar como colaborador en  otra investigación aplicada. Aquí el investigador básico debe ayudar a aplicar y el investigador aplicado debe hacer teoría. Tanto el investigador cocinero como el investigador poeta deben aprender a caminar juntos, y sobre todo deben aprender a caminar juntos por un nuevo país.

 

Invitación

 

 Las cartas están echadas, ¿Quiénes se suman a esta aventura?

 

Yo ya me inscribí; y no me interesa ser jefe ni mucho menos; solo quiero ser uno más. Entonces Vienes conmigo. Te espero.