|
Oscar José Fernández |
|
¿Fue el frío una rosa? marzo de 2007 |
|
Huesos verdes, ahogan al túnel del osorio. Insurrección de abismos tenebrosos. Remuevan acantilados Pesadillas Silencio atormenta lo antes dormido. Lejanía, Pernocta lo cercano Insomnes sueños de Kuaruma La esperanza llega bandera de la nada. Recorro los pasadizos laberínticos de tus dudas intestinas. Luces manchan a un fantasma eólico de incandescencias olorosas. Entre lágrimas discurro fluyendo gota a gota a través de tus arrugas. Reconoce que existes, aunque los colores muten calabazas, aunque la hojarasca deje de ser piel. Aunque el tiempo pode nubes y aunque la existencia caduque. Reconoce que existes. Recobras el silencio en sueños morados. Convives tras sombras de amargas mandarinas conoces mi sed, conoces mi hambre, sabes bien que el sudor busca hojas caídas y que el lápiz sangra caricias de niña dormida. Habitas en mis recurrencias y devoras trozos de pureza. El suelo quise ver dormido, pero pude oírlo, encendí la luz de la almohada para ver el aire escrito en la historia con hilos de vidrio. Hoy no conozco tu rostro, Parece parchita dormida, Parece atardecer en una silla, Parece sonrisa de duraznos, Parece frailejón de recuerdos, Parece canción en silencia, Parece todo, parece nada, Parece el tiempo, Pareces tu, Pareces rostros, Pareces yo, Parece nos, Pareces, Viento, corrompes al ombligo mientras la cama desvía espectros de espinas aladas recogiendo piernas ciegas y adorando flores enanas. Quizás el arco iris no crezca en una lata, Quizás la roca no gotee galaxias, Quizás la luz compare manidotes, Quizás la fuerza caliente razones, Quizás la variación reconduzca la tierra, Quizás la vida renazca, Quizás la esencia se muestre, Quizás el olor coma sabores, Quizás el alma, Quizás natura, Quizás Tu, Quizás. Me encuentro perdido entre tus dientes y siento que ya no eres costilla que nunca lo fuiste siento que te respiro porque me respiras siento que no eres la otra ni lo otro siento que no soy el más fuerte ni tu tampoco. Siento que somos encuentro, que somos uno en la diferencia. Siento que estás cambiando y que el Cambio te asusta. Siento que somos y no somos, porque no estoy contigo, estoy en ti. Siento que aunque suene muy raro tu también estás en mi, y es que cada vez que me asomo a verte me veo a mi mismo vestido de mujer. Amas al cielo escondido tras las horas para reconstruir galaxias y rearmar huecos en un reloj de arena. Arrodillo al crepúsculo para poder mirar la luz de tus ojos encendidos. Entre piedras te escurres fluyendo sudorosa calentando la piel del doliente amanecer y es que tu sudor es oro y tu aroma sed que no amaina no amaina. Cual pared contra el viento cual viento contra pared a veces chocas chocas otras veces pasas escurriéndote entre mis dedos. Te escapas para respirar tu ausencia. Recuerdo de tu aliento. Mis dioses respiran cenizas Tu dios ama hormigas Mis dioses crean galaxias. Tu dios cuenta elementos Mis dioses rezan canciones. Tu dios cuenta silencios. Mi dios roza paisajes. Tus dioses nublan cristales. Y en la pluralidad dimensional nuestros dioses cantan alabanzas para nosotros. Sus dioses. Curación de manías entre miradas ambiguas remolino de cosas entre piedras de ansia destrucción del pecado en murmullos de relojes refutación de la nostalgia en agonía de papeles. Promueven virtudes. Nuestro amor se calma con cristales Nuestro amor se calma con reflejos Nuestro amor se calma con piedras Nuestro amor se calma con arena Mientras en una sombra cabalgan las trenzas Los hilos Las cuerdas Los ganchos Las fibras Y Yo Nuestro amor se calma con... Luna de doble filo predicas mi encarnación conduces un entierro conduces un reencuentro Pero sigues sin reír comiendo faroles entre meriendas de columpios entre silbidos solitarios. Eres liviana en aguas recién vestidas con penachos del sol y con atardeceres de extravíos sordos. Pétalo desencajado entre hilos de apetencias. Solo el reencuentro copula la luz nectárea de una mirada ingenua eres dolor y eres paz. Eres ayer de hoy mirando mañanas para volver a hacer lo que no hiciste para dejar pasar lo que aún estas esperando. Existes más allá de un suspiro entre cortado Existes en medio de cada letra en un papel sucio y opaco. Existes en el callejón de las soledades. Existes en el viento, en el verde, en la calle en los rostros Existes aunque no existas Existes más allá de la ausencia y del recuerdo. Existes en mis angustias en mis temores Existes en el tiempo Existes aunque no existas más allá de todo más allá del fin. Luz infantil de tierras fugaces abrigas acercamientos entre muros lisos y manantiales de esperanza. Muertas tierras promueven paisajes eólicos de infinitas flores. ¿Cómo haces para oler a vainilla y saber a turrón mi adorable Fresa con Crema? Arrecife de ópalos reduces mi existir a nubarrones de sudor. Corrompes sombreadas gotas en oleajes de suspiros. Eres sospecha de flor encendida goteando miel. Medias verdes adoran la aurora. Luz de espectros azules adornan mi espejo para hacer el viento. Respiro tu claridad lágrima de montaña encendiendo atardeceres encarnando sedosas brisas. Cúmulos de arena y sudorosos vientos perturban mi piel. Tiemblan los gritos Respirados por el oído. Jaula... como pasapalos a veces duerme. Transpiras la huella silente. Rocas blancas filtran hielos que guillotinan la luz. Acaricias ruidos proclamándote en ecos. Alegóricos paisaje disfrazado sujeto a un mismo misticismo vuela sin dueño en busca del ojo. Noche percibes soledades seduces abismos que consumen eternidades en la reconducción de mi espíritu. 23 amores pervierten dimensiones verdes. Espasmos de luna Lunáticos. Esponjas sudorosas Lloran atardeceres. Piedra carcome pasados de lunas floridas respirando cenizas. Sahumerio de miradas habitan mis no lugares. Raíces duermen entre sueños perdidos. Abrazo tu aliento refugiando heridas de hoguera y atisbo de raíces que duermen entre sueños perdidos. Capturas bostezos que me dejan andar para luego enredarme en tu sonrisa. Convives en el asfalto calle mojada pernoctas paredes destrozando ámbares y levitando labios. Llueven carrocerías de abrazos derrite presencias en canciones. El tiempo pasa por pisos poco profundos pesando posibles picos para pensar en pocas palabras por pedazos de pinceles puros entre tiempos pasados. Recurro discurro transcurro. Descubro trozos de agua trenzados en estrellas que destilan tachuelas y promueven extraños tratos con la aurora. No creo que el viento se esconda entre sombras que abrazan letras caídas pues su risa mastica elementos que conmueven píldoras de sol. Quizá el estilo pervierta novedades amarillas entre el color y la forma pero es la creatividad en su estatura la causante de una disputa entre el azul y el aro. Me huele a canción Desayunada. ¿Es el caos permisado un recreo para niños en muelas de bacterias y en ríos de sangre hervida con sabor a mandarina? ¿Sabías que las rosas cuentan historias entre aroma y aroma? No puedes morder recuerdos aunque sean de caramelo. ¿Cómo duermes sabiendo que las paredes miran, respiran oyen y conversan con la cama? Pude caminar entre tus pétalos y a través de ellos socavar mis angustias. Pues el fluir de tus aguas trae paz y calma. Bendito seas botón de fuego que acaricias al aire para luego respirarme diciéndome gracias por andar conmigo y en mí pero ahora la soledad no es mi enemiga. Gracias por andar conmigo y en mi pero ahora te doy más desde la distancia. Gracias botón bienvenido seas a un nuevo universo de sonrisas rosadas. |