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- “La
partida es todo lo que conocemos
del cielo y necesitamos del infierno”
-
(Emily Dickinson).
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- Te
pareces a un olvido
- y
sin embargo te recuerdo
- olvidé
que existes mas allá de mi presente.
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- Opacidad
- verde
profundo
- fachada
rosada de
- espejos
arbóreos.
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- Esperanza
solitaria
- destructoras
de verdades
- amortiguas
al aliento del desprecio
- y
precipitas la amargura de la fe
-
- Te
despides para llegar
- en
el eterno circuito de la distancia.
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- Apareces
de repente
- cual
descanso reprimido
- y
te extiendes silenciosa
- en
la estancia del tiempo.
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- Permaneces
apartada
- en
el declive hacia el sol
- transpirando
estaciones de luz
- digiriendo
deseos
- esperando
sin esperar
- “…conociendo
sin viajar
- viendo
sin mirar
- realizando
sin hacer”. (Lao-Tse)
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- La
vida existe en el sueño recurrente de un sonámbulo.
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- Despido
la llegada
- de
la magia inteligente
- de
la palabra oportuna.
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- Brillo
desconocido que
- promueve
lo impensable
- a
través del olor a mujer
- precipitando
el andar
- acallando
la confusión.
- en
el verde profundo de una mirada.
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- No
sé si el tiempo existe
- en
una sonrisa o si el ayer- futuro de unos ojos
- son
la excusa para un encuentro
- pero
es el dios cronos quién nos presenta
- y
nos invita a perdernos y buscarnos.
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- Miel
pura
- miel
de ojos
- te
apareces y me miras
- me
miras sin mirarme
- como
un suspira acallando al viento
- tocando
la luz
- tocando
el silencio
- mirando
la caída
- bebiendo
la utopía
- para
deshacer en un segundo
- la
llegada al infierno.
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- Construyes
espejos para el mundo
- y
navegas a través de la casuística
- Sin
rumbo
- Sin
destino.
-
- Caminas
furtivamente
- en
el hipervínculo del ocaso
- destruyendo
raíces
- construyendo
fracasos
- pervirtiendo
caricias
- y
amortiguando silencios.
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- Amo
las razones
- que
hacen del tacto un suspiro.